El Clásico se tiñó de aurinegro

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Clásico es clásico. Sin importar que tan bien (o mal) estén los protagonistas, en estos choques se juegan más que tres simples puntos. Los aurinegros, invictos del Torneo y en casa, eran los claros favoritos ante un conjunto rojo que llegaba en horas bajas y con más dudas que certezas. Si bien fue un encuentro parejo, quien mejor actualidad tenía sería el gran triunfador de la tarde-noche en San Cristóbal.

Con una buena presencia en las gradas, poco más de veinte mil asistentes, Táchira y Caracas darían inicio a otro capítulo del Clásico moderno del FutVe. Serían unos primeros minutos muy insistentes por parte de los locales, quienes pondrían a trabajar en más de una ocasión a Eduardo Herrera, guardameta avileño que suplía a Wuilker Fariñez. “El Gato” se vería muy activo bajo los tres palos, sacando algunas y dándole gracias al travesaño en otra. Los de Sachi Escobar mostraban más juego que su rival.

Casi llegada la media hora de juego, ambas escuadras habían cesado un poco las llegadas. No obstante, una falta peligrosa sería cobrada a favor de Táchira y su ejecutor no sería otro que Víctor Aquino. El paraguayo, de manera magistral, colocaría la esférica al fondo de las redes, lejos del alcance de Herrera. Era el 1-0 y la alegría bajaba de las gradas de Pueblo Nuevo. Con la ventaja, los aurinegros bajarían la intensidad y serían los capitalinos quienes tendrían más llegadas al área contraria, solo que la fortuna no estaría de su lado.

Los dirigidos por Sanvicente saldrían más decididos en el complemento de la mano del recién ingresado Robert Hernández. Los rojos tenían otra cara y se reflejaba en la cancha. Llegadas por las bandas y algunos disparos eran el arma de un Caracas que poco a poco iría incomodando al rival. Al 57′, tendrían la oportunidad de empatar por medio de un penal, acción que terminaría errando Edder Farías tras estrellarlo en el poste. Ni de esa manera los avileños anotarían.

La jugada que bajaría totalmente los ánimos llegaría al minuto 65, cuando Reiner Castro mandaría el balón por encima del arco de José Contreras luego de una gran jugada dentro del área. Y es que cuando las cosas no quieren salir, no terminan saliendo. El resto del partido estaría trabado. Ya con los brazos abajo y a la espera del pitazo final, una última jugada llegaría para los locales. Centro por la izquierda y Yuber Mosquera le ganaría por arriba a Rubert Quijada para liquidar el choque y dejar las cifras definitivas.

Táchira, con un juego poco atractivo, se quedó con el clásico. Y es que poco importa si se juega bien o se juega mal, ganar estos encuentros es lo único que vale. Caracas y Sanvicente deberán replantearse las cosas en esta recta final, tendrán que apretar el acelerador para meterse entre los ocho mejores o pensar mejor en el Torneo Clausura. Lo único cierto es que la alegría en San Cristóbal durará toda una semana.