Opinión: Fue gol de Rincón

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Por Raúl Pérez / @enriul
Chile ganó y ganó bien. El bicampeón de América fue inmensamente superior, sobre todo en la primera mitad, pasando por encima de una selección venezolana que no encontró el rumbo en ningún momento.
Al séptimo minuto del primer tiempo Venezuela ya perdía por dos goles de diferencia y antes de la media hora, Chile goleaba por 3-0. Venezuela agradeció, como pocas cosas, que finalizara el primer tiempo. El arranque de la segunda mitad no fue mucho mejor. “La Roja” pudo haber anotado un par de goles más, pero la buena actuación de Wuilker Fariñez y la falta de puntería de sus delanteros no lo permitió.
Esto permitió que Venezuela volviera al compromiso. Salomón Rondón descontó de cabeza y, aunque la remontada seguía lejana, Venezuela trató de empujar a sus rivales hacia el arco de Claudio Bravo. John Murillo lo intentó y Rómulo Otero fue víctima de un claro penal, por parte de Arturo Vidal, que Andrés Cunha no consideró tal.
Sin embargo el mayor reclamo venezolano llegaría momentos después. Salomón Rondón realizó una buena jugada por la derecha y cedió el balón al centro; Adalberto Peñaranda prolongó el pase del delantero venezolano y la esférica fue a parar a los pies de Tomás Rincón, quien, de primera, sacudió un derechazo exquisito que golpeó el travesaño del arco chileno y picó dentro del arco defendido por Bravo, para luego picar hacia afuera.
El uruguayo Andrés Cunha, y sus asistentes, no convalidaron el gol y decidieron que la pelota había picado fuera del arco. Venezuela se hundió en un reclamo, pero la decisión estaba tomada.
El gol hubiera significado el primero de Tomás Rincón desde que viste la camiseta de la selección mayor de Venezuela.
Chile ganó, mereció ganar, de eso no hay duda, pero hubo un par de polémicas arbitrales que hubiesen permitido a nuestra selección ponerle emoción a un compromiso que pintaba mucho peor.
Hoy, en Santiago de Chile, “fue gol de Rincón”.